Hasta ahora los médicos tenían pocas formas efectivas de monitorear y manejar
la pérdida ósea. Dada la disponibilidad limitada de tratamientos, condiciones
tales como la Osteoporosis fueron consideradas como una inevitable consecuencia
de envejecimiento.
En los últimos años, sin embargo, ha habido un dramático avance en el manejo de
la pérdida ósea, incluyendo la introducción de varios agentes antiresortivos y
nuevos marcadores bioquímicos de resorción ósea.
La disponibilidad de estas nuevas herramientas nos lleva a redefinir lo que
constituye un tratamiento efectivo y un monitoreo de resorción ósea acelerada.
Alrededor de los 30 años de edad, la resorción ósea empieza a predominar sobre
la formación ósea resultando en una pérdida neta de hueso, que puede llevar a
la osteoporosis. En mujeres peri y posmenopaúsica, el proceso de resorción es
celerado por el declive en los niveles de estrógenos.
Recientemente, se ha identificado y caracterizado el telopéptido N del colágeno
óseo tipo I, denominado NTx, producto directo de la resorción ósea que nos
provee de un marcador de colágeno óseo muy específico, en virtud de su
exclusiva secuencia de aminoácidos (presente únicamente en el tejido óseo).
El NTx es la primera prueba disponible como indicador de resorción ósea y
permite monitorear pequeños cambios en la resorción ósea. Con el NTx es
factible evaluar el tratamiento con estrógenos y/o biofosfatos con mayor
eficacia al no tener que esperar varios meses como normalmente sucede con la
densitometría o los rayos X.