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| VIH: Carga Viral |
El desarrollo y aplicación de las técnicas de diagnóstico molecular en los
últimos años ha dado lugar a una revolución en el diagnóstico y monitoreo de
las enfermedades infecciosas. Las técnicas de ácidos nucleicos, principalmente
las de PCR (Reacción de Polimerasa en Cadena) tienen ya una aplicación clínica
en nuestro país. El menú del que disponemos actualmente consta de pruebas
cualitativas y cuantitativas.
Dentro de las pruebas cualitativas tenemos la detección de Mycobacterium
tuberculosis en diferentes tipos de muestras biológicas, el diagnóstico directo
de Chlamydia trachomatis en secreciones y en orina, las pruebas para detección
de VIH, virus de hepatitis C y virus de hepatitis B.
Por otro lado, la cuantificación del virus de hepatitis B, hepatitis C y del
virus de inmunodeficiencia adquirida, es decir, la carga viral de estos tres
virus se ha convertido en la herramienta más útil para el manejo de pacientes
con hepatitis B, hepatitis C y SIDA. En este tercer boletín, tratamos de dar
una información más amplia y útil sobre los últimos avances en carga viral de
VIH.
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| VIH:
Carga Viral |
La cuantificación exacta de la infección del virus de inmunodeficiencia
adquirida (VIH), es decir , la detección y cuantificación del ARN del VIH
circulante ("carga viral"), ha sido el foco de esfuerzos de investigación muy
significativos en los últimos años facilitando avances en diferentes áreas.
En primer lugar, avances en la comprensión de la patogénesis del VIH y de la
dinámica viral han revelado un modelo nuevo y más exacto de esta enfermedad
resultando en cambios fundamentales en el enfoque del tratamiento.
En segundo lugar, el uso del monitoreo de la carga viral como alternativa a la
evaluación clínica acelera las investigaciones que se llevan a cabo para
evaluar el potencial de nuevos tratamientos y al mismo tiempo, reduce los
costos de las mismas.
Finalmente, la carga viral les permite a los médicos monitorear la eficacia de
un esquema terapéutico determinado, pudiendo "ver" cuando un régimen está
perdiendo su habilidad de suprimir la replicación viral y tomar la acción
apropiada antes que algún daño significante ocurra al sistema inmune. Todos
estos avances han tenido un gran impacto en el manejo del sindrome de
inmunodeficiencia adquirido. Sin embargo, es imperativo que la experiencia
clínica con el monitoreo de carga viral sea compartida y discutida, si se
quiere obtener el máximo valor a esta nueva herramienta clínica.
Los avances en estos últimos dos años han llevado a una nueva percepción de la
enfermedad y al establecimiento de nuevos paradigmas terapéuticos. Estos
avances son:
| 1.- |
el mejor conocimiento de la patogénesis |
| 2.- |
el desarrollo de pruebas confiables para detectar y
cuantificar HIV-1 RNA |
| 3.- |
la disponibilidad de nuevas y potentes drogas para
tratar la infección. |
| 4.- |
los resultados de pruebas clínicas recientemente
terminadas de terapia antiretroviral combinada que demuestran reducciones en el
riesgo de progresión del sindrome y muerte. |
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| Patogénesis |
Contrario a las hipótesis sostenidas previamente, el HIV no se mantiene
"dormido" durante el período conocido como de latencia clínica.
Estudios de biopsias de ganglios linfáticos han demostrado que existe
replicación viral activa en todos los estadíos de la enfermedad. Al estudiar la
cinética de la replicación del VIH, se ha estimado que diez billones de
partículas virales son producidas y eliminadas diariamente independientemente
del estadío de la enfermedad del individuo afectado.
La vida media del VIH libre en plasma es de aproximadamente 6 horas. Las
células CD4 que llegan a ser infectadas tienen una vida media aproximada de 2
días. Se calcula que 140 generaciones de partículas virales se producen en el
período de un año. Siin embargo, un gran número de variantes genéticas tanto
virales como del huésped pueden ser responsables de la presencia de resistencia
preexistente a alguna droga y al desarrollo de resistencia bajo presión
selectiva de alguna de ellas.
Estas variantes genéticas pueden tambien permitir que el virus escape a la
actividad de vigilancia inmunológica e inicie una replicación activa. Esta
replicación es acompañada por una rápida producción de linfocitos CD4; sin
embargo, la tasa de producción tiene un límite y finalmente no puede superar la
tasa de destrucción por lo cuál, la deficiencia inmunológica progresa.
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| La
Cuantificación |
La capacidad de cuantificar las copias de ARN del VIH en sangre es una
tecnología nueva y poderosa que está revolucionando el manejo individualizado
de las personas infectadas.
Para cuantificar los niveles del virus se obtiene una muestra de sangre con
anticoagulante EDTA, citrato ácido o dextran. El plasma debe ser separado de la
sangre total dentro de las seis horas de la colección de la muestra y la prueba
debe realizarse inmediatamente o de lo contrario el plasma debe congelarse.
Si el congelamiento no es posible, la muestra puede ser mantenida a temperatura
ambiente por un máximo de 24 horas o refrigerada por 3 días. Tres diferentes
pruebas hay disponibles para medir la carga viral: la reacción de polimerasa en
cadena de la transcriptasa reversa (PCR), la prueba de ADN en cadena y la
llamada NASBA que se basa en la amplificación selectiva del ARN.
Las tres tecnologías son confiables y reproducibles pero difieren en su
sensibilidad. Debido a que no hay un standard uniforme entre estas
metodologías, debe usarse la misma prueba para monitorear a un determinado
paciente. De las tres pruebas, el PCR de Roche Molecular Sytems Inc.,
denominado "Ampiclor HIV-1 Monitor" es el único que ha sido aprobado por el FDA
para su uso en clínica.
El FDA lo aprobó el 3 de junio de 1996, siete meses después que Roche lo
presentara para su aprobación. Diversos trabajos han revelado que el PCR de
Roche (Ampiclor) y el ADN en cadena de Chiron (Quantiplex) dan resultados
comparables. Algunos investigadores prefieren la prueba de ADN en cadena debido
a que es más simple de realizar.
Sin embargo, la mayoría prefiere el PCR debido a su mayor sensibilidad y
capacidad de detectar niveles de de HIV-ARN tan bajos como 400 copias/mL. Ambos
laboratorios, Roche(PCR) y Chiron(ADN en cadena) vienen desarrollando pruebas
de segunda generación aún más sensibles que permiten medir niveles tan bajos
como 20 copias/mL para el PCR y 300 copias/mL para el ADN en cadena.
En la actualidad, ambas pruebas cuestan entre $200 y $250 dependiendo del
laboratorio que las realiza, costo que se espera decline cuando los
laboratorios que los producen entren en franca competencia La tercera prueba,
el NASBA de Organon Teknika es también exacta y confiable pero es usada
principalmente en Europa.
En Lima, en el Laboratorio Clínico Roe se viene realizando la prueba de Roche,
denominada Ampiclor HIV-1 Monitor por PCR desde Enero del presente año con
resultados altamente satisfactorios y que han colaborado en la selección de
pacientes a ser tratados y en el monitoreo de aquellos que requieren
tratamiento.
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| Carga
Viral vs CD4 |
Numerosos estudios vienen demostrando que el nivel de carga viral supera
largamente a la cuenta de CD4 como marcador de progresión y riesgo de muerte.
Provistos de medidas exactas de la cantidad de VIH en el plasma sanguíneo,
médicos y pacientes pueden hacer decisiones basadas en una mayor información
acerca de cuando empezar la terapia anti-VIH, cuando parar de usar un
tratamiento inefectivo y cuando añadir alguna droga ó cambiar a otro esquema.
Además, monitorear la carga viral a través del tiempo, permite a los pacientes
tomar decisiones respecto al tratamiento mucho antes que una significante
pérdida de células CD4 y/o empeoramiento clínico ocurra.
La disminución de CD4 se considera que es un resultado relativamente tardío de
un aumento de replicación del VIH. Por lo tanto, es más beneficioso hacer
decisiones de tratamiento anti-HIV basándose en la carga viral particularmente
cuando la cuenta de CD4 es mayor que 500 células/mm3.
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| Estableciendo
niveles basales de HIV-1 ARN |
Con fines de establecer un pronóstico de la enfermedad, se deberían realizar
dos medidas de carga viral con un intervalo de seis meses entre ambas.
Si se quiere evaluar la eficacia del tratamiento antiretroviral, los niveles de
HIV-1 ARN deberían medirse luego de 4 semanas de iniciado el tratamiento. En
pacientes con enfermedad clínicamente estable, los niveles de HIV-1 ARN son
relativamente estables semana a semana mientras que las cuentas de CD4, pueden
variar hasta 30% en el mismo lapso de tiempo.
Un punto importante a tomar en cuenta es que los niveles de ARN pueden ser
afectados transitoriamente por alguna enfermedad aguda, luego de inmunizaciones
o durante reagudizaciones de herpes genital u otras enfermedades
oportunísticas. Por los tanto, no se recomienda medir niveles en ese momento.
Ha quedado establecido claramente que los niveles de HIV-1 ARN pueden brindar
información acerca del "status"de la enfermedad:
| Carga
Viral |
Estadío
de la Enfermedad |
| < de 400 copias/mL
|
enfermedad temprana |
| > de 100,000 copias/Ml
|
enfermedad avanzada
|
| 300,000 - > de 20’000,000 copias/mL
|
infección primaria aguda |
El riesgo de progresión del SIDA está directamente relacionado la nivel de
HIV-1 ARN. A más baja la carga viral, menor el riesgo de progreso.
En general, niveles de menos de 400 copias/mL están asociados con un pronóstico
más favorable, mientras que a niveles mayores que 30,000 el riesgo de
progresión clínica probablemente hace imprescindible la terapia antiretroviral
sin considerar la cuenta de CD4.
Por el contrario, individuos con menos de 500 linfocitos CD4/mm3 y con carga
viral muy baja, pueden postergar el inicio del tratamiento sin lo desean. Los
parámetros para el inicio del tratamiento deben siempre incluir la medida de la
carga viral.
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| Cuando
empezar la terapia? |
En un gran estudio publicado en Science (John Mellors and others. Prognosis in
HIV-1 infection predcicted by the quantity of virus in plasma. Science 272:
1167-1170. May 24,1996) concluyó que la carga viral predice la progresión de la
enfermedad (el tiempo para desarrollar SIDA y muerte) mejor que el recuento de
CD4.
Este grupo, de la Universidad de Pittsburgh sugiere que el tiempo apropiado
para iniciar la terapia es cuando la carga viral excede las 10,000 copias/mL,
sin considerar el recuento de linfocitos CD4. Ellos basaron sus conclusiones en
que, muchos individuos en el estudio con recuento de CD4 superior a 500
células/mm3 progresaron tan rápidamente al SIDA y muerte como aquellos con
mucho más bajas cuentas si es que en ambos casos la carga viral era superior a
10,000 copias /mL.
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| Carga
Viral y Progresión |
El grupo de Pittsburgh siguió a los participantes del estudio por 11 años. Los
clasificaron en cuatro diferentes categorías de acuerdo a la carga viral que
presentaban al inicio del estudio y los correlacionaron con progresión a SIDA
y sobrevida. La siguiente tabla resume sus hallazgos:
Nivel
de Carga Viral
(copias de VIH-ARN/mL)
|
Tiempo
medio al SIDA (años) |
Tiempo
medio de sobrevida
|
|
< de 4,500
|
> de 10 |
> de 10 |
|
4,500 - 13,000
|
7.7
|
9.5 |
|
13,000 - 36,000
|
5.3 |
7.4 |
| > de
36,000
|
3.5
|
5.1 |
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| Nuevas
recomendaciones terapéuticas / Nuevas drogas |
Investigadores del San Francisco General Hospital, afiliado a la Universidad de
California han formulado recomendaciones interinas acerca de cómo interpretar
resultados de carga viral y CD4 en conjunto.
Otros grupos de investigadores y clínicos tambien ha publicado recomendaciones
acerca de cómo interpretar los resultados de carga viral . Antes de cualquier
medida terapéutica, es necesario determinar el nivel basal de VIHl para futuras
comparaciones.
Es necesario basar las decisiones terapéuticas en cambios sostenidos en la
carga viral y no en medidas únicas.
Debe considerarse que al monitorear la carga viral en el tiempo, es importante
notar que solo el aumento o disminución en 3 veces o más es considerado
significativo para garantizar un cambio en el régimen de tratamiento.
Hasta noviembre de 1995, las drogas antiretrovirales disponibles y aprobadas
para su uso clínico por el FDA eran sólo 4 inhibidores de la transcriptasa
reversa análogos de nucleósidos: Zidovudine (Retrovir, ZDV, AZT), Zalcitabine
(Hibid, ddC), Didanosine (Videx, ddI), and Stavudine (Zerit, d4T). Desde
entonces, dos nuevas clases de agentes y siete agentes nuevos han sido
aprobados; así, el número de drogas antiretrovirales se ha triplicado.
| Inhidores de la Transcriptasa Reversa
Análogos de Nucleósidos:
|
Son estructuralmente similares a bloques de ácidos nucléicos (ARN y ADN) por lo
que compiten en la síntesis de ADN proviral. La última incoporación al grupo es
el Lamivudine (Epivir, 3TC) un análogo de citosina aprobado en noviembre de
1995 para uso en combinación con Zidovudine.
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| Inhibidores de la Transcriptasa Reversa
no-nucleósidos:
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Se unen directamente a la transcriptasa reversa y bloquean la actividad de la
enzima DNA polimerasa. A diferencia de lo análogos a los nucleósidos son
inactivos contra HIV-2. Los dos inhibidores disponibles aprobados son
Nevirapine (Viramune) y Delavirdine (Rescriptor) aprobados por el FDA en junio
del 96 y abril del 97 respectivamente. Cuando se usan como monoterapia,
rápidamente se desarrolla resistencia. |
| Inhibidores de Proteasas: |
La enzima proteasa es vital duarnte la fase final del ciclo vital del VIH. Es
responsable del clivaje de cadenas de polipéptidos de gran tamaño en proteínas
funcionales de menor tamaño, permitiendo así, la maduración del virión.
Actualmente, cuatro inhidores de las proteasas están disponibles y aprovados
para el tratamiento de infección de VIH: Saquinavir (Invirase), el primero
aprobado (diciembre 95), Ritonavir (Norvir) aprobado en marzo 96, Indinavir
(Crixivan) aprobado también en marzo del 96 y el Nelfinavir (Viracept) aprobado
en marzo de 1997. |
Estos inhibidores tienen en común efectos secundarios gastrointestinales y al
inhibir el sistema enzimático del citocromo p-450 puede inhibir el metabolismo
de numerosos medicamentos.
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| Conclusión |
Los importantes avances en la comprensión y en el manejo de la infección por
VIH han dado a los investigadores la esperanza de que no muy lejos el SIDA
pueda llegar a ser una enfermedad crónica manejable como lo son ahora la
hipertensión arterial o la diabetes.
Temas hace poco inimaginables como la curación o erradicación de la infección
por VIH serán en el futuro considerados seriamente é investigados muy
activamente. A pesar de estos desarrollos, sin embargo, varias preguntas aún no
tienen respuesta: el mejor enfoque para utilizar la prueba de carga viral
permanece incierto, el uso óptimo de los regímenes combinados requiere aún
mayor estudio para clarificar las metas virológicas del tratamiento
antiretroviral y hace falta validar la eficacia a largo plazo y la
tolerabilidad de los mismos.
Tambien la cuestión del factor limitante que representa el costo de $10,000
anuales por un tratamiento paliativo y no curativo y de una duración aún no
determinada. Estos avances, de mayor impacto en países desarrollados, no deben
llevar a complacencia y a descuidar los esfuerzos preventivos y educativos,
especialmente en países en desarrollo, donde el efecto de la pandemia es el más
alto.
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